Remedios caseros para el dolor muscular: crema natural, compresa con plantas medicinales, mezcla de aceites vegetales y esenciales, baño terapéutico, sales de Schüssler, complementos y suplementos dietéticos, flores de Bach y dieta para la salud del sistema muscular.
En este reportaje te enseñamos a elaborar, paso a paso, distintos remedios caseros para que puedas utilizarlos cuando sientas dolor muscular. Las opciones naturales son muchas, pero te vamos explicar ejemplos específicos para que no te pierdas y tengas una referencia concreta por la que empezar en cada caso. Por supuesto, te animamos a que, poco a poco, vayas experimentando con estos remedios naturales y, según vayas cogiendo confianza, elabores tus propios remedios mezclando distintas terapias e ingredientes.
No hace falta decir que, para dolencias importantes, te animamos a que consultes con un profesional que será el que mejor determine el mejor tratamiento a seguir teniendo en cuenta tus necesidades y particularidades. Ten en cuenta que estas propuestas son meramente informativas y que su función es solo proporcionarte algunos conceptos básicos para que puedas empezar a experimentar. Recuerda que natural no significa seguro y que es importante aplicar sentido común y prudencia… algo que se consigue informándose concienzudamente.
Crema natural para dolores musculares
Elaborar una crema natural para dolores musculares con arcilla y aceites vegetales es lo más fácil, rápido y práctico del mundo. La elección del tipo de arcilla y aceites vegetales es importante, pero puesto que las opciones son muchas, vamos a ofrecerte un ejemplo concreto para que no enloquezcas dilucidando cuál es la mejor opción. Te mostramos dos posibilidades dependiendo del tipo de dolor:
DOLOR AGUDO
Una dolencia aguda es aquella que manifiesta los primeros síntomas, es decir, que hace poco que la tienes. Suele procesar con inflamación y puede deberse a una mala postura, a una contusión o a algún tipo de esfuerzo muscular que ha causado el dolor. Para este tipo de dolencias, te sugerimos una crema que tendrás que elaborar así:
Añade aceite vegetal de árnica mientras remueves para que se mezcle bien la arcilla con el aceite hasta que consigas una textura cremosa
Añade 3 gotas de aceite esencial de menta y 3 gotas de aceite esencial de manzanilla
Precauciones: ten cuidado de no tocar los ojos después de tocar la crema, ya que el aceite esencial de menta puede irritarlos. Para mayor conocimiento, consulta las propiedades y precauciones del aceite esencial de menta, propiedades del aceite esencial de manzanilla, las propiedades del aceite vegetal de árnica y los usos y propiedades de la arcilla blanca en la piel.
DOLOR CRÓNICO
Una dolencia es aquella que sufrimos desde hace tiempo y que cursa con menor inflamación. Por ejemplo, esas contracturas que tenemos habitualmente en la espalda y que, desgraciadamente, nos acompañan a todas partes. Para este tipo de dolencias, te sugerimos una crema que tendrás que elaborar así:
Añade en un bol tres cucharadas de arcilla roja
Añade aceite vegetal de hipérico mientras remueves para que se mezcle bien la arcilla con el aceite hasta que consigas una textura cremosa
Añade 3 gotas de aceite esencial de menta y 3 gotas de aceite esencial de manzanilla
Precauciones: ten cuidado de no tocar los ojos después de tocar la crema, ya que el aceite esencial de menta puede irritarlos. Por otra parte, ten en cuenta que la arcilla roja mancha bastante, así que coloca un paño sobre la piel para no ensuciar la ropa. Por último, ten en cuenta que el hipérico es fotosensibilizante, por lo que no debes tomar el sol después de haberlo aplicado en la piel. Para mayor conocimiento, consulta los usos y propiedades de la arcilla roja en la piel.
Sea cual sea la opción que elijas, puedes conservar la crema elaborada en un recipiente de vidrio para utilizarla cuando sea necesario. Si la conservas en un lugar oscuro y fresco como un armario del cuarto de baño, te durará muchos meses. La mejor manera de detectar su vigencia es el olor a rancio; cuando lo sientas es que ha caducado y ha perdido sus propiedades.
Compresas e infusiones para dolores musculares
Otra opción para combatir el dolor muscular es tomar dos o tres infusiones analgésicas o antiinflamatorias a lo largo del día o aplicar compresas de lino empapadas en la infusión directamente sobre la zona a tratar. Si vas a aplicar una compresa, puedes utilizar arcilla blanca (proceso agudo) o arcilla roja (proceso crónico) para potenciar el efecto. Para ello, añade a la infusión una cucharada de arcilla y remueve, luego impregna un trapo de lino en la infusión arcillosa, escurre y aplica en la zona dolorida.
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